Noche







Que mejor noche que esta para salir! O al menos eso pensaba al principio.
Decidí salir con una chica que hace mucho que me gusta, y nos fuimos a un bar en el centro de la ciudad. Estaba ella con su novio, cosa que no hizo que cambiaran mis intenciones.
Todo parecía estar saliendo bien, buena música, muchos tragos, bailes descontrolados, o mas bien bailes controlados por el alcohol y los instintos animales.
Pero todo cambio de golpe cuando decidimos trasladarnos a otro lugar.
Los tres encaramos la calle en la oscuridad del lugar, al salir, el novio de ella dice algo que no alcanzamos a entender, sale corriendo, y justo en el medio, un auto lo golpea y lo hace volar como si fuera un muñeco de trapo.
El tiempo se paro de golpe, desparecieron todos los sonidos, el aire de repente se puso helado. Nos quedamos quietos unos segundos, que parecieron años, y corrimos a donde estaba tirado él.
Después fue todo al revés, demasiado rápido, la multitud, la llegada de la policía y la ambulancia, el traslado al hospital y finalmente el pasillo en el que esperábamos.
Pasados unos minutos, el medico sale y pide hablar con migo. Era mas que obvio lo que tenia que decirme, así que desde el primer instante, junte coraje y empecé a pensar la forma de decírselo a ella.
Llegó la catarata de llantos y gritos. Y yo, sin entender bien todavía lo que pasaba, no puede evitar que era mi oportunidad para avanzar mi relación con Marina
Por un lado la culpa me comía la cabeza, el novio acaba de morir de una forma espantosa, y por el otro no hacia tiempo de comprender la situación al tener que hacerme cargo de todo.
En unas horas, ya estábamos en la sala de velatorios, rodeados de la familia del pobre chico.
El cajón estaba abierto, todos los presentes se acercaban y lloraban. Por alguna razón, no quise acercarme, y a pesar de las pocas horas pasadas, no podía recordar su cara.
Cuando nos trasladamos todos al entierro, me sentí abrumado, tal vez estaba asimilando las cosas.
Una vez comenzó la ceremonia me empecé a sentir mejor de nuevo, debió ser el aire del campo a donde se encontraba el cementerio.
Una vez mas, abrieron el cajón para darle la ultima despedida, y yo, a esta altura ni recordaba su nombre.
Tome asiento bien el medio de la fila de sillas, mire al cielo que se había nublado y me empecé a agitar.
Todos se pusieron de pie.
Yo me quede sentado, me costaba mucho respirar
El cura dijo unas palabras que no lograba entender
Parecía que algo impedía escucharlo bien
Cerraron el cajón
Se me empezó a nublar la vista
Bajaron el cajón.
Mareos repentinos.
Cada palada de tierra retumbaba en mi cabeza.
Y de repente, paz y silencio. Estire mis piernas y toparon con algo suave, abri mis ojos y todo estaba oscuro, quise mover mis brazos pero chocaban con algo acolchonado, respire hondo y mis pulmones no alcanzaban a llenarse, grite pero el sonido que salía de mi garganta era inaudible.

4 comentarios: (+add yours?)

Tania dijo...

Gustó :)

Cafe dijo...

'chas gracias señorita!

Delirios de Muñekita CaT dijo...

Tu blog está excelente, me encantaría enlazarte en mis sitios webs. Por mi parte te pediría un enlace hacia mis web y asi beneficiar ambos con mas visitas.

me respondes munekitacat19@hotmail.com

besos

Catherine

Nela dijo...

que noche bariloche

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